Menú

miércoles, 26 enero 2022

2085

Oye, ¿qué era eso que me querías contar? 

¡Ah! ¡Sí, sí, tío! Una cosa que me contó mi abuela alucinante. 

¿De qué se trata?- reaccionó con inquietud a las palabras de su amigo, para acto seguido acomodarse y acercarse a la pantalla en la que lo veía. 

Me contó que antes, antes del 2020 o así, cuando ella tenía veintipocos, la gente se saludaba con un beso, ¡a veces con dos! Incluso se daban un apretón de manos o un abrazo. Dice que era lo habitual. 

¿Qué dices? ¡Qué raro! No soy capaz de imaginarlo… 

Ya, ni yo tampoco… “La vieja normalidad”, lo definió ella con cierto anhelo, como si su cabeza estuviera en esos tiempos. 

¿Crees que lo echa de menos? No me imagino interactuar contigo, por ejemplo, de esa forma, sin una pantalla de por medio. Sin la orden de llamada, la espera, la pantalla en negro y, de repente, tú apareciendo como por arte de magia. 

¡Exacto! Es que se perdería cierta magia, ¿no? 

La magia entera. 

Dos besos, tío. ¡Puag!, qué asco. Qué invasivo… 

¡Quita, quita! Qué inconscientes, qué fatalidad. Con la de bacterias y virus que acechan… 

Sí, sí. Precisamente esa costumbre se perdió por un virus. Si te digo que creo que fue la Covid-19… 

Pero si de la Covid sale la vacuna cada año… 

Ahora, entonces no era así…

Me quiere sonar que mi hermana lo estudió en la escuela. ¡Bendita evolución! 

Ya te digo. 

Imagen de profivideos en Pixabay

Paralelamente a la charla de los muchachos, la abuela que la había propiciado, recuperaba del fondo del cajón una foto de su 20 cumpleaños. Lucía una corona a rebosar de purpurina que le habían comprado sus amigas, merengue en la nariz y una sonrisa con la que le costaba identificarse. Allí estaban, una noche de tantas, en grupo, ajenos al cambio que experimentaría el mundo en apenas unos meses. Allí estaban, rodeados de extraños entre los que bailaron y sudaron hasta no sentirse los pies. ¡Ah!, apenas recordaba cómo era, pero en el fondo de su corazón sabía que aquellos días volverían. Tenían que volver, como las oscuras golondrinas de Bécquer siempre lo hacen.

Blog de la autora: https://perdomeja.wordpress.com/

Si quieres leer otro relato de la misma autora, pincha en el enlace: https://www.landbactual.com/una-revolucion-particular/

Fotos: Imagen de GustavoWandalen en Pixabay/Imagen de profivideos en Pixabay 

Lo más leido

Evelyn Rodríguez: la primera empresaria latina en Islandia

Evelyn Rodríguez lleva en su ADN la alegría y la música caribeñas. Aunque un día hizo la maleta y cambió de latitud, sus raíces...

Zuleima Falcón, del judo al cielo

Zuleima Falcón entró en contacto con el judo a los 6 años. Esta joven deportista grancanaria asegura que fue gracias...

Laura Pol: claves para cumplir el sueño de emprender

Laura Pol es una mujer que ha avanzado pisando firme y un día decidió cumplir un sueño. Dio unos pasos más, abrió las alas...

Escritos feministas de Rosalía de Castro

Hace unas semanas tuve la oportunidad de visitar la Casa-Museo dedicada a la autora gallega y una de las grandes...

Lidia Monzón: “El siglo XXI es el siglo de las mujeres”

Lidia Monzón piensa que muchos alcanzan el éxito cada día, pero rara vez lo valoran. Plantea que existe la creencia de que la gente...

Suscríbete

Recibe las últimas novedades