Menú

domingo, 17 octubre 2021

2085

Oye, ¿qué era eso que me querías contar? 

¡Ah! ¡Sí, sí, tío! Una cosa que me contó mi abuela alucinante. 

¿De qué se trata?- reaccionó con inquietud a las palabras de su amigo, para acto seguido acomodarse y acercarse a la pantalla en la que lo veía. 

Me contó que antes, antes del 2020 o así, cuando ella tenía veintipocos, la gente se saludaba con un beso, ¡a veces con dos! Incluso se daban un apretón de manos o un abrazo. Dice que era lo habitual. 

¿Qué dices? ¡Qué raro! No soy capaz de imaginarlo… 

Ya, ni yo tampoco… “La vieja normalidad”, lo definió ella con cierto anhelo, como si su cabeza estuviera en esos tiempos. 

¿Crees que lo echa de menos? No me imagino interactuar contigo, por ejemplo, de esa forma, sin una pantalla de por medio. Sin la orden de llamada, la espera, la pantalla en negro y, de repente, tú apareciendo como por arte de magia. 

¡Exacto! Es que se perdería cierta magia, ¿no? 

La magia entera. 

Dos besos, tío. ¡Puag!, qué asco. Qué invasivo… 

¡Quita, quita! Qué inconscientes, qué fatalidad. Con la de bacterias y virus que acechan… 

Sí, sí. Precisamente esa costumbre se perdió por un virus. Si te digo que creo que fue la Covid-19… 

Pero si de la Covid sale la vacuna cada año… 

Ahora, entonces no era así…

Me quiere sonar que mi hermana lo estudió en la escuela. ¡Bendita evolución! 

Ya te digo. 

Imagen de profivideos en Pixabay

Paralelamente a la charla de los muchachos, la abuela que la había propiciado, recuperaba del fondo del cajón una foto de su 20 cumpleaños. Lucía una corona a rebosar de purpurina que le habían comprado sus amigas, merengue en la nariz y una sonrisa con la que le costaba identificarse. Allí estaban, una noche de tantas, en grupo, ajenos al cambio que experimentaría el mundo en apenas unos meses. Allí estaban, rodeados de extraños entre los que bailaron y sudaron hasta no sentirse los pies. ¡Ah!, apenas recordaba cómo era, pero en el fondo de su corazón sabía que aquellos días volverían. Tenían que volver, como las oscuras golondrinas de Bécquer siempre lo hacen.

Blog de la autora: https://perdomeja.wordpress.com/

Si quieres leer otro relato de la misma autora, pincha en el enlace: https://www.landbactual.com/una-revolucion-particular/

Fotos: Imagen de GustavoWandalen en Pixabay/Imagen de profivideos en Pixabay 

Dánae Pérez
+ Artículos

Lo más leido

Evelyn Rodríguez: la primera empresaria latina en Islandia

Evelyn Rodríguez lleva en su ADN la alegría y la música caribeñas. Aunque un día hizo la maleta y cambió de latitud, sus raíces...

Zuleima Falcón, del judo al cielo

Zuleima Falcón entró en contacto con el judo a los 6 años. Esta joven deportista grancanaria asegura que fue gracias...

El universo ilustrado de Carolina Bonino

Carolina Bonino es viñetista y humorista gráfica. Y aunque estudió Derecho y Modelismo de Indumentaria, dibujar -aquel tic como ella misma lo llama, que...

Alexis Ravelo: «Nada me inspira tanto como la impunidad»

Conocí a Alexis Ravelo en el año 2009, en el taller literario Factoría de Ficciones que impartía en la Biblioteca Pública del Estado, en...

Frida Guerrera: «El feminicidio es una emergencia nacional»

Se llama Verónica Villalvazo, pero todos las conocen como Frida Guerrera. Es comunicadora y activista contra la violencia machista. Vive y trabaja en México,...

Suscríbete

Recibe las últimas novedades