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sábado, 4 diciembre 2021

Marian: una madre soltera sin máscaras

Al principio quise narrarla desde el anonimato. Probablemente porque no entendía la esencia de lo que pasaba con esta mujer que no conozco personalmente, pero con la que he estado intercambiando mensajes de texto y de audios en una suerte de entrevista-conversación. Partía de la ignorancia y del misterio que me provoca la maternidad. Sin embargo ella me brinda su día a día, sus fotos, su nombre, su historia. Marian: es una madre soltera sin máscaras.  

Después de varios días conversando con ella, Marian no es un personaje para mi, es la vida real. Y es tan cotidiana su historia que transcurre inadvertida. Tiene ese velo semitupido que confunde y que no te deja mirar más allá.

Marian podría ser una ráfaga de colores que mueve la brisa, si te cruzas con ella por la calle mientras hace deporte. Es una actriz sin trabajo formal de 28 años que se levanta antes de la seis de la mañana de lunes a viernes en una barriada profunda de La Habana llamada Luyanó. Allí se apiñan familias enteras en lo que fueron caserones de grandes columnas y portales. Les ha quedado la avenida principal para distinguir al barrio pero calles adentro se extiende la pobreza.

De ninguna manera Marian puede llegar después de las 07:50 al destino más importante de cada día. De 08:00 a 09:00 de la mañana ya puede ocurrir cualquier cosa, pero antes no. Y después tampoco, porque a las 10:00 AM en punto tiene que ensayar junto a sus compañeros de la compañía de teatro.

La verdad es que no tiene un empleo estable, en Cuba eso no sirve de nada. La gente “resuelve” como puede las necesidades básicas. No sabes muy bien que pasará mañana.

Le gusta atravesar la ciudad todos los viernes y llegar hasta la vieja Habana para alquilar una bicicleta y pasear un rato. Le encanta jugar en los parques. Se deja caer por las canales (toboganes de metal), sube y baja en uno de los extremos del cachumbambé (columpio). Y se columpia, muy alto. Podría pasar desapercibida si no fuera porque es una madre soltera sin máscaras.

Y no es la soltería, es la soledad.

@mavidal.artist
@mavidal.artist

L: Steph me dejó tu contacto para coordinar una entrevista sobre la maternidad en soltería. Por fi dime cuando estás disponible para hablarte de la idea que tengo y si quieres participar. Saludos 🤗

M🎭: Hola buenas tardes , si claro me interesa participar. Ahora voy de salida, cuando llegue le escribo y me explica todo. Mi nombre es Marian. Saludos.

L: Gracias Marian. Tú me avisas. Me gustaría hacer algo así como un diario de una semana, donde me vayas contando día a día. Yo te iré preguntando sobre tu experiencia como madre.

M🎭: Me parece genial

L: O sea que te estaría molestando unos días probablemente

M🎭: Jajajaja, no es molestia

«Y no es la soltería, es la soledad»

¿Eres feliz?

“Tengo 28 años. Tuve a mi hija cuando tenía 20 años. Bueno realmente nunca me visualice como madre soltera, creí que mi familia seguiría los estándares y patrones que a veces vemos de nuestros padres. Pero con el paso de los años me di cuenta de que no vale la pena sacrificar tú propia felicidad por mantener una fachada…es difícil a veces verte luchando sola para cubrir todas las necesidades que un hijo requiere y las tuyas propias. Pero al final del camino me di cuenta que dentro de mi relación era yo quien más luchaba. Poco a poco la monotonía fue destruyendo todo y tomé la decisión de seguir mi camino sola con mi hija”.

La legislación, las instituciones y los códigos de familia organizan el relato de las madres que conocemos como madres solteras. Pero la experiencia colectiva no lo tiene tan claro. ¿Se trata de pensiones alimenticias?, ¿Se trata de custodias o patria potestad?. ¿Se trata de educación y cuidado?. ¿Se trata de adopciones e inseminaciones?

Según la ley en España todo depende del estado civil y del tipo de familia. De manera que una mujer que ha tenido hijos se le considere madre soltera siempre y cuando no se haya casado legalmente sin importar si vive y educa a sus hijos en compañía del padre o no. En el caso de mujeres divorciadas no se consideran madres solteras, aunque sí familia monoparental ya que no viven en pareja. Las mujeres que han enviudado tampoco son madres solteras según la ley pues reciben una pensión de viudedad. Las que adoptan, se inseminan o que sus hijos no son reconocidos por un padre en el registro civil, se les considera madres solteras y familia monoparental. La publicación digital eresmama.com amplia sobre este tema.

La sociedad cubana actual en la que vive Marian también vive el debate sobre la conformación de los nuevos tipos de familias, y de la diversidad. Pero tanto cultural como legalmente algo está muy claro: son las madres las encargadas del cuidado de los hijos. Eso nadie lo cuestiona. En general los hombres que ejercen la paternidad con responsabilidad son: “muy buenos padres, muy buenos hombres”, básicamente por hacer lo que tienen que hacer. Para las mujeres es una obligación inamovible, todos los ojos están sobre ellas.

En este contexto de precariedad económica severa que vive Cuba, la familia y los amigos son una red de apoyo imprescindible y Marian no tarda en reconocer al “padre de oro”, su padre.

“Mi padre siempre ha sido un buen apoyo para mi. Mi madre siempre me dijo que pensara bien en tener a mi hija, y cuando nació pues tuve que asumir completamente esa responsabilidad, nunca se detuvo a enseñarme a hacer absolutamente nada”. De un golpe y con veinte años cambiaron todas las expectativas. “El hecho de ser madre es algo que realmente le da un giro de 180 grados a la vida de cualquier mujer. Y ser madre soltera más aún. Soy actriz y al ser madre tuve que aplazar muchos proyectos”. Los primeros cinco años de vida de la niña los dedicó completamente a la maternidad, ocho años después de aquella decisión Marian valora las luces y las sombras de esta experiencia vital.

“Siendo muy sincera creo que la maternidad está sobrevalorada, si realmente supiéramos lo que es traer una vida al mundo, muchas lo pensaríamos mejor. A mi no me pesa en lo absoluto, mi hija es lo mejor que me ha pasado en la vida, pero eso no quita que es muy complicado asumir todas las responsabilidades que la maternidad conlleva”.

“Soy feliz, aunque a veces la incertidumbre de saber si lo hago bien o mal, si en realidad le dedico el tiempo que necesita; me haga plantearme muchas cosas. Lo único que intento es que mi hija crezca viendo a una madre que nunca se detuvo por nada. Me hace feliz disfrutar de ella, verla crecer y saber que es algo que he sembrado y cosechado yo. Eso me llena de satisfacción”.

@mavidal.artist
@mavidal.artist

L: Hola!!!…¿Cómo vas hoy?…Hay algo de lo que yo parto, y es que lo que entendemos por madre soltera es una mujer que mantiene y educa sola a su hijo. Pero quizás estoy siendo muy estrecha en mi pensamiento y tu tengas algún tipo de apoyo por parte del padre de la niña y aun así te sientas madre soltera, y responsable absoluta del bienestar de la niña. ¿Cómo lo entiendes tú?.

M🎭: “El padre de la niña me da 400 pesos mensuales (unos 15 euros), eso no sirve para mucho porque la situación acá en Cuba es tétrica, pero el tiene otra niña y le da el mismo dinero. Su salario no alcanza para darnos más. En cuestiones de educación soy yo sola, su papá no hace tareas con ella, no está pendiente de la niña como para saber lo que pasa con ella o no, si no lo llamo no se entera. Las cosas que sabe de la niña son porque mi mayor apoyo por parte de esa familia es la abuela de mi hija, y él vive con ella. Mientras la niña está en casa de su abuela es una lucha constante para que su papá juegue con ella, él no sabe lo que es bañarla, darle de comer, vestirla, hacer tareas y demás”.

«haz lo que quieras»

Recuerda como si fuera hoy el día en que sospechó su embarazo. Se gastó un dineral en una farmacia muy cara de La Habana para comprar un test. Aquel positivo fue un susto profundo en la soledad del baño de aquella tienda. Recogió toda la emoción y se la llevó con ella para compartirla. “Enseguida llamé a mi hermana y se lo dije, ella la verdad fue quien más se emocionó. Luego fui al trabajo de mi mamá y se lo dije. Ella me miró y me dijo: ¿y qué vas a hacer?. Y le respondí: dejármelo”.

Con veinte años, proyectos por realizar, estudios sin terminar no es raro que su madre le pidiera calma y reconsiderar su decisión, pero estaba completamente segura. “Luego llegué a mi casa, recuerdo que más tarde llegó el papá de la niña, el estaba fregando el carro y le dije: tengo algo que decirte, estoy embarazada. No puedo explicar con exactitud la expresión de su rostro, lo que sí puedo asegurar es que no hubo alegría ninguna”. Así me cuenta aquella conversación.

Ella: Estoy embarazada

El: ¿Y qué vas a hacer?

Ella: Bueno creo que es una decisión de los dos

El: Haz lo que quieras 

“Conclusión: fue solamente mi decisión tener a la niña. Creo que por esa razón nunca le he exigido nada…creo que quien merece pues no pide. Menos aún cuando se trata de algo que hicimos los dos. Aunque fuese mi decisión seguir adelante con el embarazo”.

Antes de todo aquello Marian estudiaba Lenguas Extranjeras, y asistía a talleres de teatro, “mi vida era básicamente escuela y fiestas…por suerte terminé la universidad, de hecho hice mi tesis embarazada”. Pero el objetivo fundamental era convertirse en actriz. Hoy le parece que le ha faltado tiempo y esfuerzo, y su maternidad tiene mucho que ver en ello. “Jamás pensé en ser madre tan joven porque sabía que eso supondría aplazar muchas cosas”.

¿Has sentido miedos durante la crianza en soledad?

“Vivo llena de miedos, creo que es un sentimiento con el que tengo que lidiar cada día. Mi hija es asmática como yo. Estuvo ingresada varias veces con oxígeno permanente, creo que el miedo de que no volviera a respirar me consumía cada día, aún tengo la costumbre de ponerle la mano debajo de la nariz para ver si respira, o de tocarle la barriga a ver si se le llena de aire”. Marian se ríe de ella misma, entiendo esa sensación entre el absurdo y lo racional. Pero sus miedos van más allá. Educar es un ejercicio de resistencia y se pregunta: ¿Podré hacer esto sola?

L: ¿Intercambias tus experiencias con otras madres? Por cierto: ¿Cómo te miran las madres NO solteras?

“Sabes que ahora que me dices eso de mis amigas y tal, me doy cuenta que no, no tengo un solo chat con ellas hablando de los niños, ni de consejos. Generalmente decidimos vernos y hablamos personalmente. Y pues las madres NO solteras tienen muchas críticas claro está. Todos cuestionan el hecho de que no tengas al padre de tu hija al lado. Que si no supiste mantener una relación, que si tenías que haber tenido paciencia. Yo la verdad me molesto mucho con estos comentarios. Porque pienso que lo único que mi hija necesita es felicidad a su lado. ¿Para qué quiere una mamá y un papá juntos que no sean felices?. Créeme que no”.

Y aquí reposaron mis preguntas por ese día. A partir de aquí solo conversamos y entendí que faltaba mucho, mucho por conocer.

Continuará…

Fotografía: Imágenes Redes Sociales: @mavidal.artist / Marian Vidal Oficial (Facebook)

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Me llamo Leyanes Yanes, por inventos de mi madre y cosas de la vida. Había escogido ella el nombre para la hija que tendría desde su adolescencia y después conoció a mi padre, que casualmente tenía ese apellido. En fin, Yanes al cuadrado.

Nací en Cuba, pero soy más habanera que cubana. Después de emigrar a España en el año 2011 ya no me importa mucho de donde vengo. El mundo entero es fascinante, podría ser de cualquier sitio. Pero si no cuento que me gradué en La Universidad de La Habana no me lo perdonaría.

No concibo contar historias sin imágenes, así vivo, en imagen y sonido. Me encantan los puntos suspensivos, los animales, el “viajeteo” y soy urbanita sin dudas, pero vamos que un fin de semana en las afueras estaría bien.

2 Comentarios

  1. Muy agradable como Leyanes ha estructurado la entrevista de un tema interesante. La entrevistadora parece muy buena también. Un intercambio con madres jóvenes que viven en diferentes países me hubiera gustado muchísimo. A la pregunta de si se relaciona con otras madres, las experiencias entre amigas las que se conocen incluso durante el embarazo en la clínica es muy buena, me parece que se convierte en una especie de consulta de apoyo anímica muy importante para las madres en esa etapa.

    • Muchas gracias por tu comentario. La verdad es que es un tema necesario, e inagotable. Todavía quedan muchos puntos de vista que nos interesan. Espera la segunda parte de esta entrevista en los próximos días. Y gracias de nuevo por este intercambio.

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