Menú

sábado, 4 diciembre 2021

Marian: una madre soltera sin máscaras (II)

“Ahora con la pandemia pues casi no salgo, solo a la compañía de teatro y a la casa. Pero generalmente visito mucho La Habana Vieja, hay un lugar en el Paseo del Prado donde alquilan bicicletas y tenía la costumbre de ir todos los viernes y montar un poco”. Marian me relata su rutina a través de mensajes de WhatsApp. Hace unos días presentaba en este espacio de L&B Actual a esta madre soltera sin máscaras. Me confesaba el matiz agridulce de su maternidad a los veinte años. En esta segunda y última parte de la entrevista esta actriz cubana de 28 años relata el aprendizaje que representa la crianza de un hijo en solitario. 

“Antes de la Covid un día típico para mi era despertar a las 5:00 am para preparar el desayuno y la merienda para la escuela de la niña. Sobre las 6:00 am la despierto a ella y la preparo para ir a la escuela”. En el calendario meticuloso de cada día Marian tiene prioridades: La escuela de la niña, sus horarios, sus juegos, y el teatro. 

“Ensayo desde las 10:00 am hasta las 4:00 pm. Sobre las 4:40 pm ya estoy en casa para ocuparme de la merienda, las tareas escolares de la niña, el baño y el juego. Yo le dedico siempre dos horas al día exclusivamente para jugar con ella”.

L: ¿No tienes empleo, o es que te pagan en la compañía de teatro?

M: “Es complicado. Hace dos años y algo tenía un empleo, pero empecé una relación con un muchacho y él económicamente me ayudaba mucho. Decidí que era mi momento para avanzar en la actuación. Entonces dejé el trabajo. Actualmente ni estoy con el muchacho ni tengo trabajo. 

Y te preguntarás lo que todos, ¿de qué vivo?. Pues si una amiga tiene pasta dental para vender pues yo la vendo, ropa también, aseo, zapatos, lo que sea. Y mi padre que vive en EUA me ayuda con un dinero cada mes. En la compañía no me pagan, aquí ser actor es una carrera para personas que realmente quieran sacrificarse porque aman la profesión, pero si es cuestión de economía acá los artistas no viven del arte en lo absoluto”.

«Los moldes están fracturados, y qué suerte!!!»

L: Me llamó la atención este episodio de “chico mantiene a chica”. ¿Qué aprendiste de esa experiencia?

M: “De la relación me quedo con lo bueno claro está, que si te soy sincera fue bueno económicamente. Y por otra parte fue como todo para mi un aprendizaje y recordé que no debo depender de nadie, ni aprovecharme de nadie. Aprendí que no puedo acomodarme porque nada es eterno. Que nadie tiene el derecho de maltratarte por el hecho de «mantenerte». Y aprendí que primero está la felicidad de mi hija, la mía y luego el resto del mundo. Si yo no fuera feliz mi hija tampoco lo sería. Y cuando fui consciente de esto pues volví de nuevo a mi soltería”.

L: Hay mucha información en lo que cuentas. ¿Me hablas de algún tipo de violencia de género?

M: “Nunca me pegó, pero una vez me empujó en el medio de la calle, era extremadamente controlador al punto de querer saber los dispositivos de Bluetooth que yo conectaba al teléfono, me preguntaba: ¿Y este Bluetooth de quién es, con quién te conectas por Bluetooth?. En el WhatsApp si no estaba hablando con él no podía estar conectada. Él vive en EUA y llegó un momento que ya vivía más aquí que allá. Terrible la verdad”.

L: ¿Por qué me dices que aprendiste a no aprovecharte de la gente?

M: “Porque sabía que no estaba enamorada de él, lo quise pero nunca me enamoré, y cuando tomé la decisión de dejarlo muchas personas me dijeron: no seas boba, piensa en tu futuro, ese es el que te puede sacar del país, la vida está dura, el dinero no está fácil de conseguir. Todos estos comentarios conducen a:  aprovéchate de él, y cuando ya no te sirva pues lo dejas. Yo no podría vivir con eso la verdad, no tengo corazón para aprovecharme así de nadie, ni del peor ser humano del mundo. Simplemente no puedo estar con alguien porque me vaya a resolver la vida. Me considero lo suficientemente fuerte para luchar por mi hija y por mi yo sola”.

Marian Perfil Facebook
Marian Perfil Facebook

L: Me has mencionado un par de veces lo del juego con la niña. ¿Por qué es tan importante para ti?

M: “Gracias a Dios y todo lo que me acompaña nunca a mi hija le ha faltado nada la verdad. Yo si me he quedado sin comer la verdad, pero ella jamás. No puede suceder que mis sacrificios la afecten. Porque el arte me consume el tiempo que no tengo y a veces sacrifico tiempo con ella por estar trabajando, porque así le llamo a lo que hago, aunque no cobre por ello”.

L: Te entiendo perfectamente.

M: “Siempre digo lo del juego porque antes yo jugaba con la niña pero por momentos del día, y me di cuenta que ni se quedaba satisfecha ella, ni yo. Entonces decidí dedicar dos horas del día a jugar exclusivamente con ella, sin nada ni nadie que nos moleste. Porque al final siempre estamos juntas pero es mejor la calidad del tiempo que le dedicas a un hijo que la cantidad. Igual no soy de esas madres que van a un parque con sus hijos y se sientan a ver como juegan, yo soy de las que corre, se tira por el tobogán, se monta en el columpio, monta patines con ella. O sea yo no voy a llevarla a jugar, yo juego con ella y eso la hace feliz”.

«nadie tiene el derecho de maltratarte por el hecho dE Mantenerte»

L: ¿Qué ha representado tu familia en toda esta experiencia?. Hablamos de una joven de veinte años que cria prácticamente sola a su hija y que “trabaja” sin cobrar.

M: “En la decisión de tener a la niña, sí me apoyaron aunque no estaban muy de acuerdo por mi edad. Con relación al arte pues sinceramente apoyarme no, no lo hacen, de hecho ni creen en mí, creen más bien que estoy loca y estoy perdiendo mi tiempo. Según ellos lo que tengo es que trabajar, que con esa carrera ni siquiera marido podré tener. Y en mi vida cotidiana pues mi padre me envía una ayuda económica mensual. Mi madre si la llamo y le pido algo ella sin dudarlo me ayuda, pero ese es el punto, que no la molesto para nada, entonces ella no sabe si estoy bien, mal o regular”. 

L: Entonces los típicos consejos sobre la crianza y cosas así, ¿quién te los ha ofrecido?

M: “Mi papá. Claro que no coincidimos en muchas cosas. Él se ha tomado el tiempo de decirme como debería ser yo según él. Jajaja, la mujer ideal con un esposo al lado, ocupada de su casa y su familia. Aunque no coincidamos muchas veces él siempre está conmigo. Y ese es el punto, de hecho ya lo intenté, intenté tener una vida como dicen «normal» y me sentía demasiado vacía. Simplemente no puedo vivir sin hacer teatro. Además tengo el enorme compromiso de enseñarle a mi hija que sí se puede conseguir lo que uno quiere, con sacrificio, con paciencia, con esfuerzo y mucha constancia. No me puedo permitir que mi hija crezca viendo una madre frustrada. 

Marian Perfil Facebook
Marian Perfil Facebook

L: ¿Quieres tener más hijos?

M: “Sinceramente creo que si tuviésemos conciencia de verdad de la responsabilidad que conlleva tener un hijo lo pensaríamos mucho mejor. Pero también es cierto que es lo más hermoso que me ha pasado en la vida. Mi hija llegó a revolucionar mi mundo para bien, a poner mi cabeza en orden, me enseñó a tener límites, a entender lo que es el respeto, a crear responsabilidades en mi vida. 

No podría decirte ahora mismo si quiero más hijos, la verdad a veces pienso que sí y otras que no. Pero ahora mismo en estos momentos no quisiera, porque estoy en medio de mi carrera como actriz y ser madre de nuevo supondría dejar todo otra vez. Porque eso sí, considero que cuando uno tiene un hijo, es el centro de todo. A mi me gusta disfrutar la maternidad, yo adoro pasar tiempo con mi hija, entonces no creo que ahora mismo ser madre de nuevo sea una opción. Pero de aquí a unos cinco o seis años puede que sí”. 

Los tipos de familias, la crianza y la maternidad en todas sus variantes son una revolución en sí mismos. Los moldes están fracturados, y qué suerte!!!. Porque mujeres como Marian no encajan en ellos. Las madres y los padres solteros coexisten en un sistema heteropatriarcal que los ignora. Y el sistema somos todos. Lo más difícil no es educar en soltería, es hacerlo en soledad.

Fotografía: Imágenes Redes Sociales: @mavidal.artist / Marian Vidal Oficial (Facebook)

+ Artículos

Me llamo Leyanes Yanes, por inventos de mi madre y cosas de la vida. Había escogido ella el nombre para la hija que tendría desde su adolescencia y después conoció a mi padre, que casualmente tenía ese apellido. En fin, Yanes al cuadrado.

Nací en Cuba, pero soy más habanera que cubana. Después de emigrar a España en el año 2011 ya no me importa mucho de donde vengo. El mundo entero es fascinante, podría ser de cualquier sitio. Pero si no cuento que me gradué en La Universidad de La Habana no me lo perdonaría.

No concibo contar historias sin imágenes, así vivo, en imagen y sonido. Me encantan los puntos suspensivos, los animales, el “viajeteo” y soy urbanita sin dudas, pero vamos que un fin de semana en las afueras estaría bien.

Lo más leido

Evelyn Rodríguez: la primera empresaria latina en Islandia

Evelyn Rodríguez lleva en su ADN la alegría y la música caribeñas. Aunque un día hizo la maleta y cambió de latitud, sus raíces...

Zuleima Falcón, del judo al cielo

Zuleima Falcón entró en contacto con el judo a los 6 años. Esta joven deportista grancanaria asegura que fue gracias...

Teca Barreiro: recibir el día leyendo un poema

Aunque Teca Barreiro llegó con 18 años a Galicia desde Salvador de Bahía (Brasil), su hablar tiene esa dulce entonación que nace del idioma...

Escritos feministas de Rosalía de Castro

Hace unas semanas tuve la oportunidad de visitar la Casa-Museo dedicada a la autora gallega y una de las grandes...

El universo ilustrado de Carolina Bonino

Carolina Bonino es viñetista y humorista gráfica. Y aunque estudió Derecho y Modelismo de Indumentaria, dibujar -aquel tic como ella misma lo llama, que...

Suscríbete

Recibe las últimas novedades

Inicio Palabra de mujer Marian: una madre soltera sin máscaras (II)