¡Cuidado! Estereotipos

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Por: Leyanes Yanes

Irene pudo quedarse en casa, acompañando a su madre enferma pero decidió ser valiente. Josephine (Jo) entendía el amor hacia su familia como un acto cotidiano de rebeldía. Ana, llegó a Tejas Verdes añorando a una familia que le amase, pero siempre supo que no necesitaba un matrimonio en su vida para ser completa. Pippi Calzaslargas (Mediaslargas) es un canto a la diversidad y a la libertad de escoger. ¿Mafalda?, esta niña de seis años quisiera estudiar idiomas y trabajar como intérprete en las Naciones Unidas. Mafalda cree en la necesidad de cambiar el mundo, y en la inevitable presencia de la mujer en la toma de decisiones. Es una apasionada de Los Beatles que juega a “Los Vaqueros” en el parque.

Todas ellas (y muchas otras), son heroínas que la literatura ha dibujado para decir de muchas formas lo que representan los estereotipos de género. Sobre todo para explicar las consecuencias sociales y culturales que trae consigo la desigualdad entre hombres y mujeres, así como el retraso económico que ha representado y representa privar de oportunidades y de educación a las niñas. Un tema que hemos tratado anteriormente en L&B Actual.¿Qué habrá sido de Maria?

Está piedra atravesada que son los estereotipos de género es muy antigua, está enquistada. Siguiendo esta estela literaria y las fechas de las primeras publicaciones de Mujercitas o de Ana de las Tejas Verdes, asombra la actualidad del tema ya incluso a finales del Siglo XIX. Diría que asombra más aún que en este año 2020 que vivimos los estereotipos de género definan conductas y establezcan brechas entre hombres y mujeres. La brecha salarial por ejemplo, por solo mencionar una.

Algunas de las protagonistas e invitadas a nuestra Revista se refieren a este tema desde el estudio de las corrientes feministas y de la vida real.

Foto: Nieves Delgado

La escritora e investigadora Elízabeth Hernández Alvarado, conocida como Ela Alvarado, analiza desde su experiencia el momento concreto que vivimos con relación a la visibilidad de las corrientes feministas, sus matices y su repercusión.

Asegura que es necesario generar debate, no como confrontación, sino como una oportunidad para concienciar sobre los derechos humanos a los que se refiere el feminismo. En definitiva detenerse a reflexionar y aportar contenido que ilustre y oriente incluso a aquellos que nunca antes entendieron al feminismo.

La vida real, esa del día a día, está diseñada a prueba de estereotipos. Con una falsa sensación de que todo está en orden pero que la mayor parte el tiempo funciona como una camisa de fuerza para ellos y para ellas por igual. Porque los hombres como género, sus masculinidades y sus orientaciones sexuales también sufren los estereotipos. Así es que digamos que esto no es solo cosa de mujeres.

A ello se refiere Saray Suárez Bordon, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Esta joven profesional de Gran Canaria valora los estereotipos de género y lo comparte con L&B Actual.

Las condiciones ideales para cultivar los estereotipos es la vida misma. Acomodarnos a no reflexionar y a seguir el camino predeterminado por la cultura patriarcal es como hervir el caldo de cultivo perfecto. Es instalar diferencias que discriminan y que entorpecen por igual a hombres y a mujeres. ¡Cuidado! Estereotipos a la vista.

Imágenes/L&B Actual / Ela Alvarado / Saray Suárez

Fotos: Nieves Delgado (Ela Alvarado)/Agencia Kobu (Portada)

Ela Alvarado: el feminismo tiene que incomodar

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