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sábado, 6 marzo 2021

El grito de tinta de la ilustradora Mar Gregorio

María del Mar Gregorio Álvarez, conocida en las redes como Mariadelmac, es ilustradora, directora del arte y diseñadora. Mar cumple este año 40 y dibuja, dice, desde que tiene uso de razón. Estudió empresariales en Almería pero, las ganas de ampliar conocimientos hicieron que viajara a Madrid, donde desarrolló su faceta como creativa en la rama de la publicidad creativa y el diseño gráfico.

Del mundo publicitario y del mundo del dibujo lo que más le gusta es ser capaz de transmitir un mensaje, invitando a espectadores y espectadoras a que vayan más allá de lo que se observa a primera vista. Un auténtico reto. Mar afirma que nunca ha dejado de dibujar. A pesar de no haber recibido formación relacionada con este arte, el amor que siente por el dibujo y la pintura, así como el trabajo y el esfuerzo por encontrar su propio camino, se palpa en cada una de sus obras. 

«Tengo pasión por intentar descifrar qué me dice cada rostro»

El retrato y el realismo parecen ser las dos líneas de trabajo que atraviesan tus ilustraciones. ¿Quizás es por querer captar la esencia del ser humano? 

Justo eso. Creo que el rostro, la mirada y expresión de cada cara, su gesto e «imperfecciones», hace únicas a las personas. A veces muestra sus vivencias y a veces las intenta esconder. Tengo pasión por intentar descifrar qué me dice cada rostro.

Una de las técnicas que has utilizado es dibujar con bolígrafos bic. De hecho tienes una serie de personajes famosos dibujados a dos tintas, que titulaste Ayer&Hoy y que llegó hasta a la televisión. ¿Qué retos supuso para ti ilustrar con este método que a simple vista parece tan básico? 

Sí, fue con lo que comencé de manera más profesional, ilustrar a bolígrafo. Comenzó cuando fui a ver una exposición de arte en Madrid de un artista. Mientras la veía, hablaba con mi pareja sobre las obras. El dueño de la galería se metió en la conversación y me dijo que por mucho que lo intentase no podría hacerlo igual. Consiguió que me «picase» tanto que me puse a ello (ríe), pero no quería que fuesen tan solo dibujos bonitos. Quería que se viesen de otra forma. De ahí se me ocurrió lo de la fusión de los dos rostros unidos por un ojo, con personas que todos conocíamos y que fallecieron jóvenes. 

El grito de tinta de Mar Gregorio

 

Apliqué un rostro en bolígrafo rojo -esa persona de joven- y otro rostro en bolígrafo verde -esa persona con la edad que tendría hoy en día. Estas obras, vistas con un filtro rojo, dejaban al descubierto únicamente a la persona del “hoy”.

Finalmente no seguí desarrollando esa técnica, básicamente porque era más estresante que de disfrute. El bolígrafo en sí necesita una concentración extra con cero posibilidad de error. Trabajando a la vez en publicidad y madre de dos peques, me consumía bastante energía al día, por lo que fui investigando y dibujando con otros estilos hasta que encontré uno que lo hice propio. Lo disfruto y lo trabajo de forma más positiva y me llena más que me consume: la tinta de forma desenfadada y la acuarela respetando sus tiempos de secado.

«Ilustrar a bolígrafo necesita una concentración extra con cero posibilidades de error»

Es cierto. De esa perfección del trazo en tus retratos se ve que pasas a crear ilustraciones a tinta que reflejan la imperfección del ser. ¿Cómo se adentra esto en tu proceso creativo?

Todo comenzó buscando esa técnica con la que me encontrase más cómoda. Uní el tema de la maternidad porque para mi ha supuesto un cambio tanto personal -la experiencia más brutal que he vivido- como profesional, pues fue un parón que no me esperaba para nada. Ahí fui consciente del problema de la conciliación en España, un tema del que nunca había oído hablar y para el cual no te preparan, claro.

Con todo esto comencé esta técnica, un trazo agresivo que mostraba mi inconformismo con lo que estaba ocurriendo, un grito de tinta, donde no me importaba “salirme de la línea” -esa que siempre marcan a los niños y las niñas en los colegios y familias, y a veces es necesario salirse de la línea- manchar el papel y gritar a los 4 vientos que la maternidad no todo es color de rosa y, a su vez, es la forma más explosiva y verdadera de amor.

El grito de tinta de Mar Gregorio

Hilando con el tema de la maternidad. Tienes un blog que se llama Parto Ilustrado en el que encontramos ilustraciones que reflejan este universo desde una perspectiva muy salvaje y natural. ¿Qué te motivó a ilustrar este proceso tan complejo?

Mi propia maternidad. De igual modo que no esperaba todas las consecuencias que tenía la maternidad a nivel profesional, tampoco sabía el poder del cuerpo de la mujer hasta ese momento. Con la suerte de tener una hermana matrona que me ayudó a descubrir esto de la forma más natural, respetando a mi cuerpo casi más que yo misma. Necesitaba expresarla a través del dibujo, reflejar un parto real, con sudor, manchas y sangre, y que eso era lo bello.

De hecho, uno de los libros que has ilustrado tiene que ver precisamente con el parto. En PARtIR, de Rosa Pulido, se habla de la experiencia de la maternidad en esa misma línea. ¿Cómo surgió ese proyecto y qué te aportó?

Ha sido el primer libro que he ilustrado con mi propio estilo, una experiencia brutal. Todo surgió porque colaboré con mis ilustraciones en un calendario para el 2020. Rosa lo compró y su hijo era muy fan de estas ilustraciones. Me lo contó y ¡¡me enamoró!! Me habló de su proyecto y no dudé en tirarme a la piscina. Aún sin editorial, ya lo veíamos todo como un sueño, pero cuando entró en juego la editorial Mora Mora, ya fue flechazo total. Contar con personas que tratan tu trabajo como suyo propio es difícil. Esa dedicación y pasión por lo que hace cada uno en su terreno es maravilloso, te llena de energía y nace una relación preciosa.

El grito de tinta de Mar Gregorio. Imagen del libro «PARtIR», de Rosa Pulido

¿Cuál ha sido tu vivencia personal de la maternidad y qué has aprendido de ella?

Me “ofrecieron irme” de mi trabajo cuando di a luz a mis hijas, amenazando con que, si no me iba, tendrían que echar a otro compañero. Nadie te prepara para esto, para tener que elegir entre tu vida personal y profesional. Te das cuenta que la conciliación no forma parte de la realidad de este país y que cada granito de arena que aporte cada mujer o cada familia para que esto sea una realidad es un paso enorme a nuestra generación futura.

«Nadie te prepara para tener que elegir entre tu vida personal y profesional»

Hablemos de conciliar. Siendo mujer profesional y madre, en pleno estado de pandemia, ¿cómo has vivido y estás viviendo la conciliación familiar?

Haciendo malabares como todos. Por suerte tengo la opción de trabajar en casa, tanto en la rama publicitaria como en la rama de la ilustración, pero esto al final te roba tiempo de todas partes. No estás al 100% en nada y, por esto, el estrés y la sensación de culpa te invade cada día. Cuando estás con el ordenador estás escuchando a tus hijas con los ojos en la pantalla y cuando ilustras… es prácticamente imposible porque ilustro de forma muy visceral. Si el cansancio, el estrés y la capacidad de concentración bajan, no me sale nada, no me vale nada. Con el ordenador es distinto porque una línea te va a salir igual de recta tanto si estás cansada como si no. El pincel o la pluma se cansan como tu mano dirija y ahí no hay opción: apárcala y ya la volverás a coger.

En diciembre del año pasado comenzaste un proyecto personal en el que ilustraste cada día a una mujer destacada de la historia. ¿Cómo fue la selección de esas mujeres y por qué decidiste hablar de ellas?

Estas 31 mujeres de diciembre salieron por el origen también de mi propio estilo. Quiero decir, contradecir a aquello que siempre nos han querido inculcar: que salirse de la línea está mal. Me he encontrado con muchas personas que han corregido a mis hijas, y a hijas de otros amigos, marcando que salirse de la línea estaba mal hecho, que la mancha no está bien tampoco y que pintar una palmera de colorines no es viable. Por lo que ilustrar a mujeres que se salieron del camino que le marcaron como correcto va ligado a este trazo desenfadado y personal que hago con la tinta, reivindicativo y que marca su propio camino, y es igual de correcto como aquel que decide no hacerlo.

El grito de tinta de Mar Gregorio

Te has declarado feminista y en tu entorno intentas que tus hijas vivan la igualdad de género en todos los ámbitos de su vida. ¿Qué importancia crees que tiene la educación intrafamiliar para conseguir una igualdad de género real en la sociedad en general?

Creo que lo es todo pues se encontrarán, y de hecho ya ocurre, con muchas situaciones en las que ellas ya van siendo conscientes de que lo normal es la igualdad, que el feminismo defiende la igualdad entre sexos y que unos no son más que otros. Que su decisión tiene voz y voto y que comentarios del tipo “juguetes para niñas o niños” o “eso las niñas no pueden hacerlo” son ofensivos.

De hecho, ilustrar a esas 31 mujeres despertó tanto su curiosidad que me preguntaban cada detalle de cada mujer, el porqué la dibujaba, y tras muchas de esas historias se quedaban sorprendidas porque no entendían porque a una mujer no le dejaban votar por ser mujer o correr una maratón.

Mar, artista de corazón, indaga en la esencia del ser humano y la desgrana poco a poco para crear desde sus emociones. Salirse de la línea se ha convertido para ella en un grito de guerra que la hace más libre. Una libertad que no solo practica en su universo creativo y profesional, sino que comparte y que incentiva dentro de su espera personal. Para Mar los retos son constantes en su día a día, sin embargo, hemos podido saber que sus trazos sobrevuelan el mundo de la editorial. Mientras, asegura, seguirá «creciendo y divulgando el feminismo y la conciliación» en cada una de sus obras. 

Si quieres conocer la historia de otra ilustradora, pica en este enlace: https://www.landbactual.com/dacil-velazquez-la-ilustradora-que-invita-a-sonar/

Fotos: Cortesía de Mar Gregorio

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